La gran pieza que falta para completar la economía circular en Europa

La UE afronta dos grandes retos de sostenibilidad. El desperdicio alimentario y los residuos de envases. Actualmente existe una enorme oportunidad de recuperar estos recursos y energía perdidos recogiendo separadamente los millones de toneladas que generan. Los beneficios de colocar la recogida selectiva en el núcleo de la economía circular superarán con creces todos los esfuerzos adicionales necesarios para implementarla.

Nuestros abundantes países europeos tiran aproximadamente 100 millones de toneladas de comida anualmente. Esto supone una tonelada por cada cinco ciudadanos europeos, o 2-3 veces más que el peso medio de un adulto. Por no hablar de las emisiones de carbono asociadas.

Los envases cumplen una función esencial para preservar la comida, contribuyendo a no generar aún más desperdicios alimentarios, manteniendo a raya el impacto medioambiental de la comida y permitiendo a su vez nuestros dinámicos estilos de vida. Actualmente reciclamos dos tercios de los 90 millones de toneladas de envases que usamos, pero no es suficiente.

La misión debería ser continuar comiendo más saludable, reduciendo al mismo tiempo los desperdicios alimentarios y haciendo mejor uso de las materias primas que desechamos una vez los envases han cumplido su propósito inicial. Los restos de comida pueden servir para hacer compost y los recipientes alimentarios ser reciclados… ¡si se recogen separadamente! Mezclados no sirven de mucho.

En Europa, los envases de comida están hechos de los materiales de más alta calidad (fibras y resinas vírgenes, así como plásticos reciclados - rPET - que al haber sido derretidos a temperaturas tan altas son tan funcionales como los vírgenes). Pero también tiramos millones de toneladas de estas excepcionales materias primas cada año. Si fuéramos capaces de recogerlas separadamente y reunir suficientes, los emprendedores encontrarían formas viables de reciclarlas y darles así una segunda vida.

Hoy en día ya hay algunos que han hecho negocio de transformar vasos de papel en bolsas de papel recicladas, o botellas de PET en recipientes reciclados para la fruta… pero podemos hacer mucho más todavía.

Lo que necesitamos son ambiciosos objetivos de recogida selectiva por toda Europa.

La UE perdió una ocasión para fomentar un mayor reciclaje en Europa y omitió establecer exigentes objetivos de recogida separada a escala europea en su programa legislativo sobre economía circular y sostenibilidad en la gestión de residuos. Pero esta valiosa solución aún está a nuestro alcance. Cada Estado miembro es libre de fijar sus propios objetivos. Y cuando llegue el momento de modificar o mejorar el actual conjunto normativo, la UE tendrá una nueva oportunidad d optar por una mayor y mejor recogida separada.

Con una efectiva recogida selectiva, el reciclaje en Europa puede empezar a tomar forma y el motor de la economía circular ser encendido.

MÁS RECOGIDA SEPARADA = MÁS RECICLADO = MÁS EFICIENCIA EN EL USO DE LOS RECURSOS
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