Europa necesita un Plan Marshall para reciclar

Para que el reciclaje siga siendo un pilar viable de la gestión de residuos, la UE necesita lanzar un programa de inversión plausible para impulsar el reciclaje a nivel local.

Hasta el año pasado, millones de toneladas de desechos de papel y plástico eran enviados a China para reciclar. Desde enero de 2018, China ha cerrado prácticamente todas sus puertas y solo acepta las pacas más puras de papel y plástico, estándares que raramente llegan a alcanzarse con la recogida y separación actual, exponiendo así las debilidades de nuestro actual modelo de reciclaje. Apenas un pañal o cualquier tipo de residuo electrónico puede trastornar las labores de separación de los recicladores y “contaminar” cientos de kilos de materiales de papel y plástico que son perfectamente reciclables.

Tras el cierre de puertas en China, los exportadores de residuos se han tornado hacia otros países asiáticos en una desesperada búsqueda de alternativas. Mientras tanto, la eliminación en vertederos está siendo cada vez más utilizada como una medida provisional hasta encontrar nuevos mercados donde enviar los residuos. Transportar toneladas de residuos a la otra punta del planeta para que sean “recicladas” en circunstancias cuestionables o simplemente depositadas en vertederos no es en absoluto sostenible.

Europa necesita dejar de depender de Asia en términos de reciclaje y en su lugar invertir en infraestructura en nuestro continente. Los costes y la eficiencia del reciclaje pueden ser significativamente mejorados con mejores medidas de recogida. Cualquier programa de inversión sobre reciclaje serio debe centrarse en instalar un sistema de recogida de primer nivel por toda la UE. Todos los recursos han de ser recogidos y separados en origen. Para que esto ocurra, los municipios, negocios y consumidores deben aceptar su cuota de responsabilidad compartida.

El reclamo de sostenibilidad de la UE solo resultará creíble si la inversión se dedica a infraestructura de recogida inteligente, a una adecuada comunicación y a establecer los debidos incentivos y desincentivos, haciéndolos cumplir con el fin de que la recogida selectiva se convierta en una realidad. Esta debería ser una de las prioridades de la siguiente Comisión Europea a partir de 2019.

MÁS RECOGIDA SEPARADA = MÁS RECICLADO = MÁS EFICIENCIA EN EL USO DE LOS RECURSOS



Why the world’s recycling system stopped working [Financial Times]

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