Empoderar a los consumidores: el enfoque universal para una mejor recogida selectiva

La confusión y/o negligencia del consumidor es una de las principales fuentes de contaminación de los residuos reciclables. Hoy en día, los recicladores europeos emplean una gran cantidad de recursos para separar los desechos por materiales. Las máquinas clasificadoras hacen parte del trabajo de forma automática, pero los humanos todavía tienen que hacer la mayor parte de la separación manualmente. Esto podría evitarse si los residuos fuesen recogidos selectivamente en primer lugar.

Un enfoque más comunicativo con los consumidores podría mejorar significativamente los esfuerzos de recogida selectiva. La mayoría de los actuales sistemas de recogida selectiva intentan educar a los consumidores sobre las categorías de desechos que se aceptan en un contenedor de colores u otro. En Irlanda, por ejemplo, todos los materiales reciclables van al "contenedor verde". Pero los consumidores a menudo no saben (o no tienen la paciencia de leer todas las instrucciones para averiguarlo) si un artículo es considerado reciclable o no.

Un enfoque mucho más simple para los consumidores asignaría a todas las formas de envases que se consideran reciclables un código de color claramente identificable. Los consumidores solo tendrían que "combinar los colores" y colocar el artículo usado en la papelera de reciclaje correcta.

En un mundo donde los consumidores fueran mucho más conscientes de lo que es reciclable (y cómo) y lo que no (simplemente mirando el código de color en cualquier producto), podrían desempeñar también un papel mucho más activo para favorecer el uso de opciones más reciclables.

MÁS RECOGIDA SEPARADA = MÁS RECICLADO = MÁS EFICIENCIA EN EL USO DE LOS RECURSOS
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